Por segunda vez en 2 semanas, un tribunal israelí ordenó la evacuación de otra familia palestina, antes de fin de mes, de su propia casa en el pueblo de Silwan, [vecino a la ciudad vieja], en Jerusalén Este Ocupada. Las órdenes de desalojo están relacionadas con las actividades de los colonos en la zona.
Los cortes de energía a lo largo de la franja de Gaza aumentaron a alrededor de 8 horas por día. Esto perturba aún más el funcionamiento de los hogares, incluyendo la refrigeración adecuada de alimentos y la prestación de servicios esenciales, incluyendo el suministro, tratamiento y eliminación de aguas residuales y los servicios médicos
Esto dice el informe semanal publicado por la Oficina de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios (OCHA), sobre las violaciones israelíes a los derechos humanos perpetrados por Israel entre el 12 y el 22 de noviembre. Presentamos aquí un resumen del documento.
Cisjordania [incluye Jerusalén]:
También en Silwan, las autoridades de ocupación israelíes confiscaron un terreno de 850 m2, propiedad de una familia palestina y de la Iglesia Ortodoxa Griega, para hacer un estacionamiento.
Los enfrentamientos entre las fuerzas de ocupación israelíes y los palestinos, esta semana, en Jerusalén y Cisjordania, causaron 11 palestinos heridos, entre ellos 2 niños, y daños a la propiedad.
Los colonos, talaron decenas de olivos pertenecientes a campesinos palestinos del pueblo de Burin [Nablus]. Mientras que los derrames de aguas residuales desde el asentamiento de Revava han dañado decenas de olivos del pueblo de Deir Istiya [también en el distrito de Nablus].
Esta semana los militares israelíes demolieron 2 instalaciones pertenecientes a palestinos en la zona “C” de Cisjordania [bajo total control israelí], ambos en el distrito de Al Khalil (Hebron), con el pretexto de “construcción sin licencia”.
Las 2 instalaciones demolidas contienen un tanque australiano y una cisterna para almacenamiento de agua en los pueblos de Al-Baqa y Al-Udeisa. En consecuencia, quienes hacían uso de ellas, incluidos 14 niños, no podrán ya regar sus tierras. Las demoliciones de esta semana elevan a 43 las instalaciones hídricas demolidas desde el inicio de 2011.
Las fuerzas de ocupación israelíes también impidieron los trabajos de construcción de 1 mezquita, de 11 edificios y de 1 fábrica en las ciudades de Hebron y Belén.
Mientras Israel ordena la desviación del curso de una ruta para modificar el trazado del Muro de Anexión al suroeste de Azzun Atmeh (Qalqiliya), sus bulldozer continúan aplanando la tierra por donde pasará la nueva ruta.
Hasta ahora han sido destruidas 130 ha de 100 agricultores y han sido arrancados 500 árboles. Los agricultores han sido obligados además a desmantelar 9 invernaderos y 7000 m de redes de irrigación, para hacer espacio a la nueva ruta.
Una vez completada esta sección del Muro de Anexión, los bulldozer habrán aislado 400 ha de tierras entre el Muro y la Línea Verde y, para poder acceder a cultivarla, los campesinos palestinos serán obligados a pedir un permiso a Israel.
Durante este período, los bulldozer israelíes han destruido 18 ha de terrenos pertenecientes a campesinos palestinos en la zona de Ariha (Jericó) y 400 ha de terrenos sin cultivar cercanos a Kafr Addik (Nablus). En ambos casos, Israel las ha declarado “tierras de propiedad del estado”.
Gaza:
Las restricciones que Israel impone a los palestinos a lo largo de la frontera están dañando la seguridad y la vida de miles de palestinos. En un episodio, los militares israelíes realizaron una incursión de 300 m dentro de territorio palestino y se retiraron luego de haber devastado los terrenos.
Israel mantiene sus restricciones sobre la distancia desde la costa (3 millas náuticas) permitida a los pescadores palestinos para realizar su trabajo. En 2 ocasiones la marina israelí abrió fuego contra 3 barcos de pesca palestinos, hundiéndolos.
El informe de OCHA menciona la existencia de los túneles utilizados por los habitantes de Gaza para esquivar los efectos del asedio israelí. El 18 de noviembre, un obrero palestino murió electrocutado mientras cortaba cables en el interior de un túnel entre Egipto y Gaza.
Desde el inicio de 2011, 34 palestinos han muerto y 50 quedaron heridos en incidentes en los túneles: por derrumbes, descargas eléctricas y ataques aéreos israelíes.
Las actividades en los túneles son el medio principal para la entrada en Gaza de productos de primera necesidad y materiales de construcción, que Israel prohíbe. Por aquí pasa incluso el combustible, “significativamente más económico comprado a Egipto que a Israel”, según las observaciones de OCHA.
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