El tradicional y famoso jabón de oliva se fabrica en Palestina desde hace miles de años y fue por mucho tiempo el único material de limpieza que se aplicaba tanto a la higiene personal como al lavado de ropa y utensilios. Todavía hoy, en casi todos los pueblos y aldeas, se fabrica este jabón en forma casera. La producción industrial respeta el procedimiento casero, la única diferencia es que se produce a gran escala.
Los ingredientes son simples: aceite de oliva, soda cáustica y agua. A veces se le agregan también aceites aromáticos. Por cierto, también requiere mucha paciencia, pues hay que revolver la mezcla por más de una hora hasta que coagule y luego esperar que endurezca para poder cortarlo, más un mes de espera para completar el secado y recién entonces estará listo para su utilización.
Este jabón es muy recomendado para pieles sensibles y según se dice evita la caída del cabello y cura algunas enfermedades de la piel. |